Nuestro futuro.
Son las 7:00 am del día 25 de agosto del año 2190, un hombre esta dentro de una cápsula respirando por un tubo plástico, su aparato despertador es una gran pantalla que ocupa todo el cuarto, un cuarto blanco muy iluminado, y unas bocinas de 3 metros, sin embargo el volumen esta ajustado para no causar conmoción al encender.
La pantalla y las bocinas se activan a las 7:30 exactamente, el hombre despierta, el tubo con el que respira comienza a bombear una masa pegajosa. Sus ojos se abren pero rápidamente, casi a la velocidad de un rayo una máquina se desplaza desde la azotea y le coloca un casco, la manguera con la que respiraba se desconecta, el casco tiene un accesorio para poder respirar.
El casco tiene un grosor de 4 centímetros para protegerlo de la luz del sol. En el interior del casco hay unos lentes protectores para que los ojos no se dañen. El accesorio para respirar esta conectado a un ventilador externo, con una pila alcalina de un grosor de 0.0001cm. El aire primero entra a un filtro para ser purificado completamente. Después el aire exhalado es desechado por un orificio en la parte media del casco.
La masa que es bombeada al despertar es su única comida, creada de sus propios desechos. Después de que el casco se ajusta completamente, una máquina oculta en el piso aparece para ponerle el traje protector, con un grosor igual al del casco, en el se guardan todos los desechos del hombre y se procesan para que puedan ser reingeridos.
La habitación es enfriada por un gran aparato de refrigeración, la temperatura es de 2 grados, las bocinas y la pantalla se apagan, el cuarto sigue completamente iluminado. El traje protege al hombre del frío.
Cincuenta segundos después el hombre esta listo para salir de la habitación. Se abre automáticamente la puerta de 2 x 2 metros, el inmenso calor de la intemperie hace ascender la temperatura de la habitación en cuestión de segundos. Ahora la estancia tiene 89 grados.
Los sensores del traje de inmediato se ajustan al ambiente exterior, la habitación se cierra y el hombre queda completamente solo en el exterior. Solo puede permanecer 20 horas fuera.
Hoy, es su turno de recoger muestras de lo que fue nuestro mundo hace 100 años, a partir del año cuando comenzó la decadencia de nuestra especie y todo lo que la rodeaba. Todavía recuerda todo gracias a los microchips introducidos en su cerebro.
Nuestros congéneres creían que poblarían la galaxia, gracias a las grandes casas y trajes multiambientales desarrollados por la empresa ViaNau. Pero en el primer viaje los trajes trajeron al planeta la bacteria RM54, que destruyo la vegetación por completo, y la mitad de la población.
Al principio se creía que todo se solucionaría con una vacuna pero, la bacteria se extendió demasiado rápido. La única forma de enfrentarse a la catástrofe fue utilizando los trajes multiambientales para siempre. Los viajes a otros planetas se cancelaron y el planeta se va enmoheciendo poco a poco.
Ya hace tres meses que nadie regresa después de salir a buscar muestras de la estructura del planeta, sin embargo el hombre sale sin miedo, el sabe que no puede morir, el traje es impenetrable y además todas sus pilas se recargan con la misma energía de su cuerpo, es como un prototipo recursivo.
Camina por horas, no encuentra nada nuevo, ni a sus compañeros, no puede comunicarse con ellos por que el aire esta tan contaminado que las ondas no pueden viajar a través de el. De eso ya hacia un año. Los gases que se emiten para crear la energía son demasiado dañinos.
Ahora se encuentra en un planeta desolado, sin ninguna sensación a pesar de ser el único sobreviviente de una especie que creía ser superior. Ahora ya no queda esperanza, y al igual que sus otros compañeros, desconecto lo único que lo mantenía con vida, desconecto el aparato que atrajo esta desgracia. A las 5:00 pm desconecto su traje multiambiental, para dar fin a nuestra raza para siempre.

